sábado, 14 de julio de 2007

CARTA DE UNA MADRE GALLEGA
A SU HIJO

Querido hijo:

Te pongo estas líneas para que sepas que estoy viva. Te escribo despacio porque sé que no puedes leer de prisa. Bueno, no vas a reconocer la casa cuando vengas, porque nos hemos mudado.

Por fin enterramos a tu abuelo. Encontramos por fin su cadáver, ahora en lo de la mudanza. Estaba en el armario desde aquel día que nos ganó a jugar a las escondidas.

Hoy tu hermana Julita tuvo un hijo. Pero como todavía no sé si es niño o niña, no te puedo decir si eres tío o tía. Al que no hemos visto por acá es al tío Venancio, que murió totalmente el año pasado.

¿Qué más te digo?, que tu primo Jacinto siempre creyó que era más veloz que los toros, pero ya comprobó que no. Fíjate que estoy preocupada por tu perro "Bobby", ya que le ha dado por perseguir a los autos estacionados y cada vez está más chato.

Perdona la mala letra y las faltas de ortografía, pero me cansé de escribir y ahora le estoy dictando a tu padre. Y ya ves cómo es de bruto.

El otro día fuimos a un Centro Comercial y nos tardamos como tres horas en salir, ya que cuando estábamos en las escaleras eléctricas, se fue la luz.

Esta carta te la mando con Manolo, que mañana va por allá. ¡Hombre! Ojalá pudieras ir por él al aeropuerto.

Mira, si ves a Doña Remedios, dale saludos de mi parte. Y si no la ves, no le digas nada.

Tu madre que te quiere.

YO

P.D. Te iba a mandar 100 pesetas, pero ya he cerrado el sobre. Saludos

No hay comentarios: